La clase de prueba, al detalle
Mucha gente llega a la clase de prueba con nervios, así que te cuento exactamente cómo es para quitarle todo el misterio. Duran 30 minutos y empiezan siempre en español: me cuentas tu historia con el inglés — la academia que abandonaste, el examen que se te atravesó, la reunión que te da miedo — y qué quieres conseguir.
Después pasamos al inglés de forma gradual, solo hasta donde tú llegues cómodo. Con unas preguntas sencillas y una pequeña conversación tengo suficiente para situarte en el Marco Común Europeo (A1 a C1) con bastante precisión. No hay test escrito ni preguntas trampa: el nivel de conversación real se escucha, no se rellena.
En los últimos minutos te devuelvo mi diagnóstico con total honestidad: tu nivel actual, el formato que más te conviene y cuánto tiempo estimo que necesitas para tu objetivo. Si el plan no encaja con lo que buscas, te lo diré también — prefiero un «no» honesto que un alumno frustrado. Y recuerda: la clase de prueba es gratis de verdad, sin tarjeta, sin permanencia y sin llamadas comerciales después.
¿Qué necesitas para la prueba? Si es online, solo un dispositivo con cámara y micrófono y un rincón tranquilo; te envío yo el enlace, sin instalar nada raro. Si es presencial, ven al aula de Calle Carretería 42 — está a cinco minutos de la Alameda Principal. En ambos casos, trae la única cosa que no puedo poner yo: las ganas. Del resto me encargo.