Clases online individuales
Sesiones por videollamada de 60 minutos, centradas en conversación y en tus objetivos concretos.
Soy Vladimir Alejandro Urtecho Ortiz, profesor de inglés bilingüe. Doy clases online y presenciales en Málaga para adultos que quieren hablar inglés con confianza — en el trabajo, de viaje o en la vida.
Vladimir Alejandro Urtecho Ortiz es un profesor de inglés nacido en Managua, Nicaragua, y afincado en Málaga. Creció entre dos idiomas y dos culturas: el inglés entró en su vida primero por la música y las películas, después por los estudios y el trabajo, hasta convertirse en su segunda lengua. Lleva años ayudando a hispanohablantes adultos a perder el miedo a hablar inglés.
Antes de dedicarse a la enseñanza se formó en administración de empresas y trabajó durante los años 2000 en puestos técnicos y de gestión donde el inglés era su herramienta diaria: llamadas internacionales, informes, clientes de medio mundo. Por eso sus clases no van de rellenar huecos: van de comunicarte en situaciones reales, las mismas que él vivió en oficinas, aeropuertos y salas de reuniones.
Cuando emigró a España y se estableció en Málaga, las clases informales que daba a amigos y compañeros se convirtieron primero en vocación y, tras formarse en metodología de enseñanza de idiomas, en su profesión a tiempo completo. Hoy responde al nombre de «Teacher Vladimir» en su aula de Calle Carretería y en videollamadas con alumnos de toda España y Latinoamérica.
Formatos flexibles para que el inglés se adapte a tu vida, y no al revés.
Sesiones por videollamada de 60 minutos, centradas en conversación y en tus objetivos concretos.
Máximo 5 alumnos por grupo, presencial en Málaga u online. Aprende acompañado y pierde la vergüenza.
Entrevistas, reuniones, emails y presentaciones. El inglés que tu carrera necesita, sin rodeos.
Cambridge B1/B2, EOI y entrevistas de certificación, con simulacros y estrategia de examen.
La trayectoria de Vladimir Alejandro Urtecho Ortiz no empezó en una facultad de filología, y eso es precisamente su punto fuerte. Empezó en Managua, en una familia donde el esfuerzo era el idioma oficial, y siguió en oficinas donde una llamada en inglés mal resuelta podía costar un cliente. Aprendió el idioma trabajando con él, con la presión real de tener que entenderse.
Ya en Málaga, completó formación específica en metodología de enseñanza de idiomas y convirtió esa experiencia vital en un sistema de clases. El resultado es un profesor que no te explica el inglés desde la teoría, sino desde la memoria fresca de haberlo aprendido él mismo como adulto hispanohablante: sabe qué se siente al quedarse en blanco, y sabe exactamente cómo se sale de ahí.
Además de enseñar, Vladimir mantiene otros proyectos profesionales — música, servicios del hogar, asesoría jurídica y consulta médica — que puedes encontrar enlazados al pie de esta página. Toda su información pública oficial está en estos sitios web.
Descubre su método completo
Todos mis planes usan los niveles del Marco Común Europeo (MCER). Aquí los tienes traducidos a la vida real, con plazos honestos.
Te presentas, pides en un restaurante, sobrevives en un aeropuerto. Con dos clases semanales y algo de práctica en casa, pasar de cero a A2 suele llevar de 6 a 9 meses. Es la etapa donde más se nota tener un profesor bilingüe que puede explicarte en español.
Mantienes conversaciones sobre trabajo, viajes y planes; entiendes la idea principal de series y podcasts. Subir de A2 a B1 requiere normalmente otros 6 a 8 meses de constancia. Es el nivel del examen Cambridge B1 Preliminary.
Discutes, argumentas y trabajas en inglés con soltura. Es el nivel que piden la mayoría de empresas y oposiciones (Cambridge B2 First). De B1 a B2 calcula de 8 a 12 meses: el salto es grande, pero es el que cambia carreras.
Matizas, negocias e improvisas con naturalidad casi nativa. Llegar aquí es cuestión de años, no de meses, y de vivir el idioma a diario. Trabajo este nivel con conversación exigente, prensa y presentaciones reales.
¿No sabes tu nivel? En la clase de prueba gratuita lo evaluamos juntos, sin exámenes intimidantes: charlamos, escucho y te digo con honestidad dónde estás y cuánto te costaría llegar adonde quieres.
Así es el camino con Teacher Vladimir, paso a paso.
Nos conocemos, evaluamos tu nivel real y definimos tus objetivos.
Diseño un plan con temas, ritmo y materiales pensados para ti.
Conversación real desde el día uno. Los errores son parte del plan.
Revisiones periódicas para que veas cuánto has avanzado.
Detrás de estos cuatro pasos hay un enfoque comunicativo adaptado a hispanohablantes, trabajo específico contra la ansiedad de hablar y un seguimiento trimestral con grabaciones para que escuches tu propia evolución. Si quieres conocer la cocina completa del método — la clase típica minuto a minuto, los cuatro pilares y las rutinas de práctica entre clases —, está explicada sin secretos en la página de Método.
Cuatro trucos que doy a todos mis alumnos hispanohablantes en la primera semana. Gratis, incluso antes de conocernos.
El español tiene 5 sonidos vocálicos; el inglés, más de 11. Por eso «ship» y «sheep» o «beach» y... la otra palabra suenan igual para nosotros. En clase entrenamos pares mínimos hasta que tu oído los separa. No es talento: es práctica dirigida.
«Actually» no es «actualmente», «embarrassed» no es «embarazada» y «carpet» no es «carpeta». Tengo una lista de los 40 falsos amigos que más líos causan a hispanohablantes, y los cazamos uno a uno en conversaciones reales para que no vuelvan a engañarte.
Memorizar listas de 200 phrasal verbs no funciona. Aprenderlos por situaciones sí: los 8 de una entrevista de trabajo, los 6 de una llamada, los 10 de un viaje. Cada semana dominarás un puñado que usarás de verdad, no un diccionario que olvidarás.
Mejor 10 minutos diarios que 2 horas el domingo. Mi receta: un podcast corto en el desayuno, la misma serie con subtítulos en inglés (nunca en español) y repetir en voz alta una frase que te haya gustado. Tu oído se entrena como un músculo.
Personas reales que hoy hablan inglés con confianza.
Llevaba años «estudiando» inglés sin hablarlo. Con Vladimir en tres meses mantuve mi primera reunión de trabajo en inglés. Su paciencia es infinita.
Las clases online son dinámicas y muy prácticas. Se nota que entiende perfectamente las dificultades de los hispanohablantes.
Aprobé el B2 a la primera. Vladimir sabe exactamente qué pide el examen y te prepara sin agobios.
La razón número uno por la que los adultos abandonan el inglés no es la dificultad: es un plan poco realista. Nadie con trabajo, familia y vida puede estudiar dos horas al día. La buena noticia: no hace falta.
Esta es la semana tipo que recomiendo a mis alumnos, y que cabe en cualquier agenda:
En total, unas tres horas y media semanales. Mantén ese ritmo seis meses y el cambio será tan evidente que tus compañeros de trabajo te preguntarán qué has hecho. Lo veo suceder cada trimestre.
Empieza tu semana uno